ANÉCDOTA DE TRES VECES SUERTUDO

Por: César Vergara Cuando llegué a vivir a Puerto Vallarta, hace más de 25 años, no había hotelazos, ni grandes restaurantes. Era un alegre y pintoresco pueblito de pescadores donde si acaso había restaurancitos y cantinas.  Yh justamente en una de esas fascinantes cantinas de techo de palma y piso de arena en la playa donde …