EFIMERAS AMISTADES ETILICAS

  Por: César Vergara Jeremías se atrevió a abrir los ojos al fin: por más que no quisiera, algunos trinos celestiales, cadenciosos e histéricamente agudos, lo forzaron a conectarse con la realidad. El odioso vecino había puesto un disco de ópera desde temprano en venganza porque él había estado escuchando rock hasta… ¿qué hora? Imposible saberlo. …