EL AUTO EXTRAVIADO

  Por: César Vergara Se había puesto como bestia, discutió con sus amigos y casi salió de pleito con un desconocido. Cuando abrió los ojos, lo único que tenía claro era que la noche anterior había estado lloviendo. Demasiado tabaco y demasiado ron: tenía dolor de cabeza. Brevísimas horas después de llegar a su casa –el …